Arnold Schwarzenegger era el ídolo de los niños, pero Perseguido definía a la perfección a la población alienada por estériles polémicas artísticas, deportivas, pseudopolíticas y sobre sucesos. La recuerdo como el maná. La cinta que se alquilaba en el videoclub en mi cumpleaños. Entonces, Arnold Schwarzenegger era el ídolo de los niños y, si lo introducías en un contexto futurista, aquello era la panacea. Sin embargo, Perseguido era una película pesimista. Mostraba una sociedad fascista, con limitaciones de todo tipo de bienes de consumo...
En un mundo sumido en una violenta anarquía, los humanos se han vuelto estériles y son gobernados por las Inteligencias Artificiales. La única mujer capaz de dar vida a un feto debe llevarlo a través de la peligrosa ciudad de Charleston, Carolina del Sur, hasta el puerto donde un barco se dirige a Europa. Mary y sufeto serán perseguidos de forma implacable por un androide con bigote.
La cinta de Fernando Colomo, en la que también participó Klaus Kinski, cumple 40 años y lo celebra con un pase en calidad 4K en el festival madrileño CutreCon. Cuentan que Klaus Kinski buscó pelea con todo el reparto excepto con Miguel Bosé (porque era ahijado de Picasso) y con Harvey Keitel (porque temía sus imponentes bíceps). Que se pasó el rodaje gritando “¡Vaya mierda de película!”, que no se presentaba cuando tocaba.
Contaba Blake Edwards que en algún momento de 2001, tras pasarse la vida luchando contra la depresión, decidió cortarse las venas mientras miraba el océano desde la playa de Malibú (California). Ya asía una navaja de doble filo cuando su gran danés empezó a lamerle la oreja y su perro perdiguero, al mismo tiempo, dejó caer en su regazo la pelota que tenía entre los dientes. Al lanzarla para alejar a los animales, se dislocó el hombro. Y al tratar de recuperar la navaja, que había caído con el brusco movimiento, acabó pisándola.
Hace ahora un año el grupo crypto Spice DAO anunciaba una polémica y muy cara adquisición: se hizo con una de las copias originales del libro de 'Dune' de Alejandro Jodorowsky (también conocido como la Biblia de Dune), por 2,66 millones de euros. Su objetivo era hacer público el libro de Jodorowsky (en la medida en que la ley lo permita), producir una serie animada y venderle los derechos a algún servicio de streaming. Tras esto, apoyar proyectos derivados de la comunidad.
Muchas películas de ciencia ficción acerca de los potenciales riesgos de la Inteligencia Artificial pisan en la pregunta del por qué, pero profundizan más en el cómo, relegando la premisa más relevante a un plano secundario y dando lugar al entretenimiento efímero (....)....