#3 El pobre hombre de la tienda que vendió los móviles no fue el que los liberó. La trayectoria del que lo hizo parece una teoría loca de la conspiración... salvo que está en la sentencia, está en el sumario, e incluso se puede ver en Youtube su declaración.
Las SIM no se identificaron (en aquella época no es que no hiciera falta: es que no se podía, no existía un registro). Se pudo rastrear la tienda en la que se vendieron (donde encontraron el famoso libro).
Los trenes se desguazaron antes de llegar el PSOE, sin que nunca se llegase a saber quién dio orden de hacerlo. Salvo uno que se les debió perder (y desguazaron años después).
El registro de Industria se creó después (precisamente, a raíz de los atentados), con la Ley 25/2007.
Las tarjetas se identificaron porque se habían vendido en lote: Amena vendió un lote grande a una empresa, esa empresa vendió un lote más pequeño a otra y ésta vendió las últimas al locutorio de Lavapiés. Y el rastro se pudo seguir preguntando a cada una de las partes de la cadena hasta llegar al locutorio.
Las SIM hubieran sido innecesarias si se hubiera utilizado la alarma de los móviles... a todo esto: ¿qué nos hace pensar que se utilizaron móviles? Que en la mochila de Vallecas había un móvil... igual que había metralla.
#6 Pero si como dices en el ultimo párrafo igual no usaron móviles igual que no usaron metralla (pero en la mochila la había), ya reconoces que esa mochila, puede ser falsa, y de esa mochila, sale la versión oficial
Las SIM no se identificaron (en aquella época no es que no hiciera falta: es que no se podía, no existía un registro). Se pudo rastrear la tienda en la que se vendieron (donde encontraron el famoso libro).
Los trenes se desguazaron antes de llegar el PSOE, sin que nunca se llegase a saber quién dio orden de hacerlo. Salvo uno que se les debió perder (y desguazaron años después).
Se ratrearon los dispositivos simplemente por el numero de serie
Pero bueno, para que poner una SIM, si se usaron las alarmas.
El registro de Industria se creó después (precisamente, a raíz de los atentados), con la Ley 25/2007.
Las tarjetas se identificaron porque se habían vendido en lote: Amena vendió un lote grande a una empresa, esa empresa vendió un lote más pequeño a otra y ésta vendió las últimas al locutorio de Lavapiés. Y el rastro se pudo seguir preguntando a cada una de las partes de la cadena hasta llegar al locutorio.
Las SIM hubieran sido innecesarias si se hubiera utilizado la alarma de los móviles... a todo esto: ¿qué nos hace pensar que se utilizaron móviles? Que en la mochila de Vallecas había un móvil... igual que había metralla.