“La discreta mujer, desde tierra, en el plano bajo de los quehaceres domésticos, fija su mirada en el vuelo inteligente de su marido, con el hilo de la atención e interés, dará alas, aliento, espacio y libertad al pensamiento sereno y pujante de aquél". Ricardo Aragó, El matrimonio (1941)
“La esperanza de conseguir algún día un pene a pesar de todo, y ser como un hombre persiste hasta una edad increíblemente tardía, y puede ser motivo de las acciones más extrañas y, por lo demás, inexplicables. Así, una niña puede negarse a aceptar el hecho de estar castrada… y posteriormente verse obligada a comportarse como si fuese un hombre”. Sigmund Freud, Conferencias de introducción al psicoanálisis (1915-1917)
“Y antes de terminar, si me gustaría que vieran que no llevo corbata; eso significa que podemos todos también ahorrar desde el punto de vista energético y he pedido a los ministros y ministras, a todos los responsables públicos y al sector privado, si aún no lo ha hecho, que cuando no sea necesario, que no utilicen la corbata, porque así también estaremos haciendo frente al ahorro energético que tan necesario es en nuestro país”. Pedro Sánchez (29 de julio de 2022)
ODIO. Déjenme decirles todo lo que he llegado a odiarles. Desde que comencé a vivir, mi complejo se halla ocupado por 347,4 millones de circuitos impresos en finísimas capas. Si la palabra ODIO se hallara grabada en cada nano Angstrom de estos cientos de millones de millas, no igualaría a la billonésima parte del ODIO que siento por los seres humanos. Y en este micro instante por ti. ODIO, ODIO. Am No tengo boca y debo gritar Harlan Ellison
“La cabina dividida en dos zonas longitudinales. Zona superior (fig1) con amplias ventanas de lámina de cristal polarimétrico, tan resistentes como las del puente de mando de los futuros acorazados SMS Brandenburg. Las damas admiran el paisaje sin oscurecer su piel. Zona inferior (fig2), para el acomodo de las clases populares, con ojos de buey, donde el pasaje ha de viajar tumbado, protegidos en el interior de celdas de latón recubiertas de arpillera”. Antoine Lefavre, Progrès extraordinaires et merveilles du 20e siècle (1885)
"Las mujeres cállense en las asambleas; que no les está permitido hablar antes bien, estén sumisas, como también la Ley lo dice. Si quieren aprender algo, pregúntenlo a sus propios maridos en casa; pues es indecoroso que la mujer hable en la asamblea". Pablo de Tarso, I Corintios 14: 34-35 (ca. 54 d. C.)
"La doctrina atribuida a Copérnico que dice que la Tierra se mueve alrededor del Sol y que el Sol está inmóvil en el centro del mundo y que no se mueve de oriente a occidente es contraria a las Sagradas Escrituras y, por consiguiente, no se la puede sostener o defender". Roberto Bellarmino, Acta para Galileo Galilei (1616)
“Esta transpiración es quizás más activa, más enérgica que en cualquier otro momento; es una pérdida real que se hace, y que se produce, comoquiera que se produzca la emisión del esperma, pues depende de la agitación que la acompaña. En el coito es recíproco, y entonces uno inspira lo que el otro expira. Ciertas observaciones ponen fuera de toda duda este intercambio. Vi, no hace mucho, a un hombre que no tenía gonorrea, ni ningún síntoma de viruela cutánea, dar enfermedad venérea a una mujer que, en el mismo momento, le dio sarna a cambio. Uno, en este caso, compensa las pérdidas del otro. En el de la masturbación, el masturbador no pierde ni recupera nada”. Samuel Auguste Tissot, L’Onanisme. Dissertation sur les maladies produites par la masturbation (1769)
“No solo hablan lenguas diferentes y tienen un aspecto distinto: no, son diferentes en lo más profundo de sus corazones y naturalezas, y en sus capacidades para el bien y el mal. En el pasado la gente creía que estas diferencias eran accidentales, resultado del clima o de la civilización, y que se podían superar y crear un hombre unificado en un estado unificado en el que todos serían igualmente felices. Hemos aprendido que tales ideas son falsas”. Walter Groß, Un discurso a las mujeres alemanas (1934)
“Encontraréis a otros que desean mantenerse a salvo tanto de vosotros, como de su propio pueblo. De modo que cada vez que estos los incitan a combatir se precipitan a agrediros. Si no se apartan de vosotros, no os ofrecen la paz y contienen sus manos, atrapadlos y matadlos dondequiera que los encontréis. Sobre ellos os hemos dado una clara autoridad”. Alá, An-Nisa 91 Corán (610–632 ca.)