Un nuevo estudio arroja luz sobre los complejos ecosistemas microbianos que se encuentran en las letrinas de pozo, utilizadas por miles de millones de personas en todo el mundo. Los resultados son importantes para mejorar la salud pública y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al cambio climático.
Entre 1956-1957, en una serie de pruebas denominada Operación Plumbbob, EE. UU. detonó 29 dispositivos nucleares en diferentes configuraciones y condiciones. Una de las pruebas, llamada Pascal B, que tuvo lugar el 27 de agosto de 1957, fue la detonación de una bomba de plutonio con 300 toneladas de potencia explosiva en el fondo de un pozo de mina de 150 metros. Estaba cubierto por una placa de 900 kilos, parecida a una tapa de alcantarilla, atornillada a la boca del túnel, destinada a contener la explosión.
Tenía todo el material y uniforme para hacerse pasar por sanitario: fonendoscopio, aparato para medir la tensión arterial... Y sobre todo “mucha labia”, reconocen fuentes policiales. La Policía Nacional ha detenido en la localidad madrileña de Móstoles a un menor de edad que se hacía pasar por médico de emergencias y asistía a enfermos en sus viviendas, y llegó a contratar un servicio de ambulancias con el que acudía a los avisos domiciliarios.
Una mujer de 77 años resultó este lunes herida grave, si bien ya ha recibido el alta hospitalaria, después de que un vecino que estaba haciendo prácticas con un arco en el jardín de su casa disparase una flecha que salió de su propiedad y se clavó en la cabeza de la víctima, que paseaba por la zona.
Sus amigos lo llaman Batman. Pero su nombre es Daniel Kish. Nació en Montebello, California, Estados Unidos, con cáncer de retina y se quedó ciego apenas cumplió el año de vida. Desde entonces buscó la manera de que esta complicación no le impidiera hacer una vida normal. Y lo logró gracias a un método poco habitual. Demostró que se puede “ver” sin necesidad de la vista.
No es que hayáis pedido otra chica bohemia y estrafalaria que cante una versión de Creep con su ukelele, pero la tenéis de todos modos, señoras y señores. Y esta vez mi loro está cantando conmigo, así que estamos haciendo las cosas interesantes.
Durante 36 días, Amber nunca dejó de buscar a sus dueños, aunque acabase cada vez más lejos de ellos. Amber caminó por toda la zona suroeste de la isla en la que se encontraba, a través de un bosque, y acabó en otra localidad, Sandbanks. Desde allí nadó durante una milla (1.6 km) a través del puerto para llegar a la isla de Brownsea. En esta, un hombre local le daba de comer todos los días pensando que era un animal callejero. Sin embargo, al cuarto día intentó volver de nuevo nadando...