En esta edición del Territorio Negro, Manu Marlasca y Luis Rendueles comentan el impactante asesinato de un hombre a manos de su hijo, presuntamente, en Soto de Arriba (Asturias). Detenido un hombre en Asturias acusado de matar y decapitar a su padre
Los requirentes, ambos españoles de unos 50 años, explicaron a la responsable del establecimiento que los perros guía pueden acceder a cualquier lugar sin limitación y ante su insistente negativa (que incluso no les quiso proporcionar la hoja de reclamaciones), se vieron obligados a requerir la mediación de los funcionarios policiales. De hecho, fueron los propios agentes los que tuvieron que ayudar a cumplimentar la reclamación al mismo tiempo que informaron a los ciudadanos la posibilidad de denunciar los hechos.
Una mujer holandesa de 28 años ha decidido acabar legalmente con su vida para poner fin a sus agobiantes problemas de salud mental, según un informe. Zoraya ter Beek, que vive en un pequeño pueblo de los Países Bajos cerca de la frontera alemana, tiene prevista la eutanasia en mayo, a pesar de estar enamorada de su novio de 40 años y vivir con dos gatos. Ter Beek, que aspiraba a ser psiquiatra, ha tenido problemas de salud mental. Detractores de la legalización del suicidio afirman que a personas como Ter Beek se les ha animado a suicidarse.
La presencia abundante de jóvenes denominados 'tiktokers' alrededor de la Ciutat Esportiva Joan Gamper en busca de autógrafos y fotos con los cracks del FC Barcelona ha generado a lo largo del tiempo algún que otro incidente con futbolistas azulgrana.
Esteban Ibarra, presidente del Movimiento contra la Intolerancia, ha hablado para Antena 3 Noticias y asegura que no consideran que esto se trate de una actuación policial de perfil racista. "Yo creo que hay cierta desproporcionalidad y exceso, sobre todo por parte de uno de los dos policías", manifiesta Ibarra que añade que "esto quien lo debe investigar es la oficina nacional de Garantía de Derechos Humanos del Ministerio del Interior".
"El chaval que estaba en el suelo sí que estaba con una actitud muy nerviosa, agresiva, no iba bien, iba borracho. Estaban insultando a la cajera, llamándola racista, hijaputa; repito que le estaban llamando hijaputa y le estaban diciendo porque soy negro no puedo pagar", ha indicado el vigilante de seguridad, que ha defendido la actuación policial.
En 2003, Antonio, que tenía 49 años, decidió marcharse de forma voluntaria de su casa en Bilbao. Ahora lo piensa y dice que "parece mentira" que hayan pasado ya más de dos décadas. Desde entonces, su paradero se convirtió en una incógnita para su familia. Al principio pensaron que podría estar viviendo en la calle, pero fue en 2009 cuando denunciaron su ausencia. En las imágenes que acompañan a estas líneas se le puede ver con su hija Begoña el día de su comunión. Ella, que nunca lo dio por muerto, no ha parado de buscarlo hasta que hace solo