#70 mira tú: La inmigración en este país siempre ha sido acogida con los brazos abiertos, salvo por algún grupúsculo muy minoritario.
Pero es absolutamente de auténticos gilipollas negar que con la inmigración también pueden venir problemas, y de entre la inmigración magrebí ilegal, el problema más gordo es el desproporcionado índice delincuencial y de reincidencia que conlleva.
Negar este hecho estadístico, real y palpable, bien por giliprogres que viven de que existan (cuanto más mejor, y si no, me lo invento) racismo, xenofobia, machismo o transfobia, bien por políticos pusilánimes que temen más que los susodichos giliprogres les llamen racistas que a solucionar los problemas de los ciudadanos, hace que a la gente se le vayan hinchando los cojones.
Y asistimos inevitablemente al nacimiento de personajes con el de la noticia, patrullas vecinales, pueblos con el vecindario hasta los cojones (como este último de Navarra) que empiezan a tomarse la justicia por su mano. E irá a más. Y habrá algún muerto, recuerda está frase.
Y esto es gasolina para los arriba mencionados giliprogres que clamaran indignados contra el machismo, racismo, transfobia o lo que toque, adquiriendo así justificación para seguir existiendo (y cobrando, claro).
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Pero es absolutamente de auténticos gilipollas negar que con la inmigración también pueden venir problemas, y de entre la inmigración magrebí ilegal, el problema más gordo es el desproporcionado índice delincuencial y de reincidencia que conlleva.
Negar este hecho estadístico, real y palpable, bien por giliprogres que viven de que existan (cuanto más mejor, y si no, me lo invento) racismo, xenofobia, machismo o transfobia, bien por políticos pusilánimes que temen más que los susodichos giliprogres les llamen racistas que a solucionar los problemas de los ciudadanos, hace que a la gente se le vayan hinchando los cojones.
Y asistimos inevitablemente al nacimiento de personajes con el de la noticia, patrullas vecinales, pueblos con el vecindario hasta los cojones (como este último de Navarra) que empiezan a tomarse la justicia por su mano. E irá a más. Y habrá algún muerto, recuerda está frase.
Y esto es gasolina para los arriba mencionados giliprogres que clamaran indignados contra el machismo, racismo, transfobia o lo que toque, adquiriendo así justificación para seguir existiendo (y cobrando, claro).