La nueva formación Motoriste Sobe (Automovilistas para sí mismos), que entra por primera vez al Parlamento con casi el 7% de los votos y 13 escaños, podría jugar un papel clave en las negociaciones. Su postura contraria a la prohibición de los motores de combustión en 2035 lo ha hecho popular en un país con una potente industria automotriz. Su líder, Petr Macinka, se mostró optimista: "Esto pinta muy, muy bien".
La nueva formación Motoriste Sobe (Automovilistas para sí mismos), que entra por primera vez al Parlamento con casi el 7% de los votos y 13 escaños, podría jugar un papel clave en las negociaciones. Su postura contraria a la prohibición de los motores de combustión en 2035 lo ha hecho popular en un país con una potente industria automotriz. Su líder, Petr Macinka, se mostró optimista: "Esto pinta muy, muy bien".
Las continuas estafas climáticas se las van a pasar por el forro