Durante el año pasado se registraron en España 277.000 casos de cáncer. La mitad de los enfermos morirán en un plazo inferior a cinco años, sufriendo durante el resto de su vida un calvario indecible de idas y venidas al hospital, de quimio y radioterapia, de dolor y sufrimiento y de miedo indescriptible. En una sociedad avanzada y civilizada, las investigaciones para curar o paliar el cáncer, las enfermedades cardíacas y las degenerativas deberían ocupar un lugar preeminente, dedicándoles todos los medios económicos posibles.
En su libro “La CIA en España”(Editorial Debate), el periodista de investigación Alfredo Grimaldos asegura que la llegada al poder del socialista Felipe González como presidente del Gobierno español en 1982, fue en realidad la alternativa “diseñada y controlada por la CIA para mantener la tutela sobre España”, estrategia diseñada en el Congreso de Suresnes tras el que asistimos al acta de defunción del camarada Isidoro y al nacimiento de un Felipe Gónzalez convertido ya en Secretario General de un PSOE tutelado por la CIA.
En un mundo complejo, globalizado e hiperconectado los gobiernos deben estar preparados para actuar rápidamente ante cualquier emergencia. Es por ello que quizás no haya nada más peligroso que un gobernante con profundas creencias religiosas, esas mismas que prometen falsas seguridades y nublan el raciocinio, puesto que ¿para qué actuar si la divina providencia ya proveerá?
Depredar el estado convirtiendo en negocio privado servicios públicos como agua, electricidad, educación, salud o pensiones y dos mediante la corrupción utilizando el estado en beneficio propio obteniendo contratos, licencias, introduciéndose en los mecanismos de gestión y servicios públicos, prestándole dinero al objeto de beneficiarse de la deuda generada, recibiendo ingentes subvenciones públicas y controlando las decisiones políticas. La deuda llamada pública es el gran negocio y la gran estafa privada.
El pasado lunes, el portavoz del Partido Popular, José Ignacio Echániz, afirmó en el debate sobre la proposición de ley de la eutanasia que el gobierno de coalición impulsa la regulación de la muerte digna para ahorrar costes; para recortar las partidas presupuestarias destinadas a cuidados paliativos, camas de hospital y jubilaciones. Una afirmación pueril.
Tal día como hoy en 1975, Juan Carlos De Borbón sucedía a Francisco Franco como Jefe de Estado, debido a enfermedad del dictador fascista. Gracias a este movimiento, Franco se aseguraba la continuidad de su "legado" ante su ausencia. Todavía hoy el estado español arrastra este déficit democrático flagrante.
El fin de este perfil es mostrar lo absurdo o riesgoso que puede ser el accionar de varias personas para tener la foto perfecta o el video más impactante en busca de ganar seguidores y nuevos "Me gusta".
Una España clerical y anacrónica. Delitos contra la libertad de conciencia, ofensa a los sentimientos religiosos y obstrucción a la Justicia son las acusaciones por las que el actor español Willy Toledo se sentará en el banquillo en el Juzgado de lo Penal número 26 de Madrid.
A pesar de ambos son lenguas cooficiales, el catalán está omnipresente en los establecimiento educativos públicos de Cataluña, mientras el castellano se utiliza al mismo nivel que el inglés. Es lo que señala el diario francés de izquierdas en un reportaje de su corresponsal François Musseau que repasa cómo la cuestión
Lo llamábamos calentamiento global. A finales de los 90 se popularizó cambio climático. A finales de los años 10 de este siglo triunfó el término crisis climática. En poco tiempo dio paso a la emergencia climática. Antes de que nos acostumbrásemos a esta nueva expresión, apareció una nueva: apocalipsis climático. La emergencia del lenguaje suele usarse para esconder la crisis de las ideas.