La gestión de las vacunas y la vacunación y la correspondiente guerra planetaria para su venta parece que se puede convertir en un episodio trascendental, en una más de las ruedas que cambien el orden mundial y, aunque a Estados Unidos y a sus aliados siempre les quedará la fuerza, la coacción, probablemente, el daño ya sea irreparable en términos estéticos, morales, económicos y geopolíticos.
Voy a ser heterodoxo y disconforme con el pensamiento mediático, político y social dominante. Una aclaración previa, que me parece necesaria. No soy militante de Unidas Podemos. Insisto no soy militante de Unidas Podemos. Puede que algún despistado y mal intencionado, que abundan en esta España nuestra todavía lo dude por el contenido de este artículo. Allá él. Soy militante del PSOE. ¿Está claro? Sé que a no pocos de mi propio partido les va molestar lo que voy a escribir. Pero, tengo que hacer una defensa de Pablo Iglesias.
El PDeCAT celebra este fin de semana una asamblea política en Barcelona prevista inicialmente para marcar perfil ideológico y que acabará siendo, seguramente, el último servicio de una organización que quiso ser la heredera de Convergència y ha devenido una formación política sin gas suficiente para liderar el independentismo en Catalunya. La historia se hubiera escrito de otra manera, seguramente, si Artur Mas no hubiera tenido que renunciar a la presidencia de la Generalitat en enero de 2016.
Cuando nos sentamos ante un telediario sabemos bien que hay que tomar ciertas precauciones. Desde hace tiempo, al llegar el informativo, me transformo en Michael Jackson: doy unos pasitos hacia atrás y me pongo una mascarilla para evitar virus. Toda precaución es poca cuando se trata de enfrentarse a un espacio que dice pretender -ni más ni menos- informarte todos los días a la misma hora.
En aquel tiempo, entre los chicos varones había dos formas básicas de ligar o ser ligado. Una era el estilo Clint Eastwood, que consistía en comportarse con la audacia necesaria para romper el hielo. La otra forma era el estilo Woody Allen: ligar llorando. Si eras torpe, o tímido, o feo, o acomplejado, y sobre todo si no tenías ni media hostia, la táctica era lo que los militares llaman aproximación indirecta. Pero el ligón a la baja ha sufrido una mutación curiosa. Ya no gimotea, porque se le descojonan, pero practica otro llanto.
La consigna de la derecha es quemar España con los españoles dentro antes que aceptar la derrota. Pero eso son los políticos. Están en otra onda. Yo quiero referirme al pueblo llano. A los que no salimos en las encuestas de valoración de líderes ni vamos por ahí con una caravana de medios detrás para cubrir hasta cuando soltamos la más mínima estupidez.
Finalmente, Iñigo Errejón ha presentado su plataforma personal con la que concurrirá a las elecciones generales para ser diputado por Madrid y obtener unos cuantos escaños en las provincias más pobladas de España. Los medios de comunicación y tertulianos hablan de diferencias de caracteres, de odios personales, venganzas, traiciones y demás casuística propia de una consulta de psicología, pero entre Pablo Iglesias e Iñigo Errejón lo que se dirime va mucho más allá de un simple conflicto personal.
Los que no olvidan son personas entradas en años que añoran un tiempo pasado que, según ellos, fue mejor. Y de hecho lo fue. Roland Barthes escribió en una ocasión que añoraba el tranvía que había en su pueblo cuando él era joven. Para añadir inmediatamente que no estaba seguro de si lo que añoraba era un tranvía o una edad.
Creo que queda fuera de duda que Mario Vargas Llosa es un gran escritor, un estimable intelectual y un buen articulista, que son cosas distintas que pueden darse unidas o no. Quizá como escritor querría ser el García Márquez peruano pero me temo que no llega a tanto.
La calidad de una democracia se ve también en los artículos de su Código Penal, en su independencia judicial y en su legislación, constitución incluida. O en su capacidad o incapacidad para resolver por medios políticos un conflicto político
El pasado jueves, varios medios se hicieron eco de unas declaraciones manipuladas de Pablo Iglesias. Sus palabras provienen de una entrevista del periodista Sergio Gregori hecha en 2014 y que distribuyó un canal supuestamente policial, como explica él mismo en este artículo.
El comisario jubilado José Manuel Villarejo fue detenido ayer por orden de la Fiscalía Anticorrupción como presunto cerebro de una red de blanqueo de capitales e inmigración ilegal, junto a otro veterano agente, el comisario Salamanca, antiguo responsable de la comisaría del aeropuerto de Barajas. La llamada operación Tándem, una investigación de la unidad de asuntos internos de la Policía, conocida vulgarmente como la “policía de la policía”, supone en la práctica el final de trayecto de un policía sui géneris.
Estar en soledad es una situación y también una sensación, de la que mayoritariamente se huye, porque es cuando la mente hace de las suyas, y a veces la negatividad y la insatisfacción afloran. Ya no tenemos elementos externos que nos entretengan, y muchas veces se hace un examen de la situación de nuestra vida, mirando lo que nos falta, o lo que nos sobra, lo que lleva a la ansiedad y a la depresión, y a veces a imaginar cosas que no son reales.