Y es que el bloque atlantista es el bloque de la hipocresía. Es el único que se llena el pecho hablando de tolerancia, de democracia y de respeto, mientras impone por la fuerza su visión obtusa del mundo, mientras quita y pone gobiernos a su conveniencia, mientras es incapaz de entender, aceptar o permitir sistemas y modos de vida ajenos a los valores liberal-occidentales.
Lo que hacen los grandes medios de comunicación hoy en día bien se podría considerar como terrorismo informativo: las bandas organizadas de la comunicación (Atresmedia, PRISA y Mediaset) han secuestrado a la opinión pública, y con ella a la democracia, utilizando para ello una indiscriminada campaña de desinformación y alarma social.
Que la industria bélica es por encima de la comercial la más contaminante. Incontrovertible. Las autoridades lo saben pero tuercen la cara, el Pentágono ignora tanto protocolos de descontaminación como responsabilidades, recayendo en la EPA. Por qué las acciones de los ambientalistas y ecologistas han sido totalmente ineficaces durante estos últimos 40 años: están enfocadas en el objetivo erróneo.
Tres grupos controlan el 58% del mercado de los medios de comunicación, el 60% de la audiencia y el 87% de la publicidad. Mediaset, Atresmedia y PRISA protagonizan una historia de negocios e influencia. En el día internacional de la libertad de prensa analizamos el poder de las tres principales empresas mediáticas.
Jaume Alsina (Guissona, 1934) no es un hombre que se haya prodigado mucho por los medios de comunicación. Ha dedicado su vida al trabajo: en diciembre cumplirá 87 años, pero la edad no es un impedimento para que siga siendo presidente de BonÀrea, empresa que cofundó en 1959. La empresa nació dedicada al pienso y hoy es un coloso catalán de la alimentación, con 1.984 millones de facturació.
No sé si Newtral, la todopoderosa empresa de Ana Pastor, que controla qué es verdad y qué no en Facebook (cerrando perfiles de medios de comunicación y arruinando la vida a otros periodistas…), dirá algo al respecto del espectáculo sesgado que acabamos de asistir en el programa de Antonio García Ferreras, Al Rojo Vivo.
El miedo juega un papel muy importante en el mundo de hoy y, en gran parte, ello se debe al "impacto de 30 años de políticas neoliberales" que ha llevado al "empobrecimiento de la gran mayoría de la población, mientras que la riqueza se ha concentrado de forma impresionante en un pequeño grupo y la democracia ha decaído", se lamenta el reconocido filósofo, lingüista y activista estadounidense.
En la tele se ha puesto de moda gritar. No es algo espontáneo ni la inercia empezada por alguien que grita primero, sino una norma de estilo. En los programas políticos, en los debates, en todos esos circos, los regidores piden a los participantes que griten. ¡Pero si ya tengo micrófono!, protesta algún compañero. Da igual, hay que gritar, no se puede hablar en un tono de voz normal.
Los muestreos de esta semana de Metroscopia dan al Partido Popular un 10% de intención directa de voto antes de la cocina frente a un 20% a Ciudadanos"La situación se ha dado la vuelta desde 2016: Ciudadanos y PP se han intercambiado los porcentajes de voto", señala Toharia, presidente de Metroscopia. Los sociólogos dudan de que esas siglas puedan aguantar el lastre de la corrupción
¿Son los medios de comunicación españoles responsables de echar leña al fuego en Cataluña? ¿Cuáles son las consecuencias de mentir a los ciudadanos? En el conflicto separatista no sólo el independentismo radical es el verdugo.
Podríamos hablar de las políticas sociales en abstracto, pero creo que lo que analizamos y debatimos son los mecanismos, articulados desde lo público, que las sociedades capitalistas desarrolladas fueron poniendo en marcha desde finales del siglo XIX, y más coherentemente desde el final de la Segunda Guerra Mundial, para hacer compatibles la acumulación de capital, el bienestar material de la gran mayoría de la población y estabilidad política en sistemas políticos de tipo democrático.
"El fraude paternal resulta de atribuir deliberadamente una falsa paternidad. Dicho de otra forma: cuando una madre miente a un hombre diciéndole que es el padre de su hijo. La gravedad del engaño aumenta a lo largo del tiempo, pues el hombre puede haber dedicado cuantiosos recursos y años de su vida que de otra forma podía haber invertido en sus propios hijos, por no mencionar el sufrimiento emocional derivado, incluyendo el de los niños involucrados."
Que España sea tan relajada con los carnés de patriota podría ser mi única razón para convertirme en uno. Cavilaba el último día de la Hispanidad que lo que más me gusta de ser español es que aquí ninguna autoridad o situación te obliga a ser patriota. No ocurre lo mismo en todos los países. Los hay donde no tienes más remedio que decir que respetas tu bandera y aprenderte el himno por si empieza a sonar en cualquier parte, no vayas a quedarte tú con cara de idiota mientras 200.000 personas tararean con cara de soldado muerto
En este rincón de papel y tinta siempre hemos defendido que el bien común debe anteponerse a cualquier interés sectario o personal, mucho más cuando tal interés es crudamente crematístico o de control disciplinar. En este sentido, las vacunas constituyen un excelente instrumento en pro del bien común, pues protegen al vacunado, generando en él inmunidad frente a posibles contagios. No ocurre lo mismo con las terapias génicas experimentales, como demuestra un estudio que acaba de publicar la prestigiosa revista médica ‘The Lancet’.
Casi causa ternura que a estas alturas alguien denuncie haber sido engañado por Pedro Sánchez, el político que ha convertido la mentira en su medio de subsistencia. No tanto si quién dice sentirse burlado es Gabriel Rufián, que pasa por ser uno de los grandes timadores de la política española tras haber incumplido su promesa, realizada en diciembre de 2015, de dejar su escaño en el Congreso de los Diputados a los 18 meses de tomarlo porque Cataluña ya sería república independiente.
En un mundo tan complejo como el actual aquellos que no entienden de Ciencias en general y de Matemáticas en particular serían algo similar a esos iletrados de la Edad Media que, no sabiendo leer ni escribir, acababan siendo presa fácil de timadores y manipuladores varios.