El fascismo español no vive en los márgenes: se financia, se entrena y se registra legalmente. En pleno 2025, la ultraderecha ya no se disfraza de nostalgia ni se reduce a grupúsculos violentos. Tiene CIF, sedes, cuentas bancarias y hasta formularios de inscripción con preguntas sobre “tu rol en la comunidad”. Mientras los medios hablan de “jóvenes desorientados” o “revivals históricos”, lo que se consolida es una red estructurada de organizaciones racistas que operan bajo la cobertura de asociaciones “culturales” o “patrióticas”.
La ultraderecha sabe que si permaneciese con la diana colocada en el mismo odio la gente se daría cuenta que esa peligrosa amenaza alentada desde el miedo no es real. La ultraderecha está recomponiendo continuamente sus odios. Primero fueron los homosexuales, después las feministas, a continuación llegaron los separatistas, y ahora son los inmigrantes. La ultraderecha al sustituir un sujeto de odio por otro, reactiva la energía violenta de la destrucción como si esta fuese la expresión adecuada para resolver un problema actual.
La conclusión de las diligencias de investigación por parte de la unidad especializada de los Mossos ha determinado “indicios racionales y relevantes de criminalidad” en los vídeos difundidos por el influencer de ultraderecha
Considera que los mensajes de corte racista y xenófobo difundidos por Esteve son “claramente discriminatorios y difunden noticias falsas” y pide a la Policía que investigue si está vinculado a grupos dedicados a la promoción del odio
Veo ese odio en las señoras mayores con las que me cruzo en el autobús y que observan con altivez a las mujeres musulmanas que llevan hiyab; lo veo en la trabajadora de la salud que con desdén le dice a la persona en situación irregular que no tiene derecho a la sanidad; lo veo en los docentes que en la sala de profesorado hablan del alumnado migrante como de delincuentes o como si ser alguien racializado fuera una discapacidad y ser una persona discapacitada, algo despreciable. Pero, sobre todo y lo que más duele, es ver ese odio en mis compañeros de militancia blancos cuando les señalan su racismo. Porque el racismo no son cuatro pendejadas que dice la ultraderecha, es un componente fundacional del Reino de España que se repetirá ad infinitum en tanto no se sea capaz como sociedad de mirarlo de frente y asumirlo.
El matrimonio lamenta en conversación con EL PAÍS la campaña de odio generada por la repercusión de su caso y las situaciones que se han vivido desde la semana pasada en esta localidad murciana de 40.000 habitantes, convertida en plató de televisión de la ultraderecha.
ACO ha denunciado este martes 15 de julio a 19 personas y organizaciones por incitación a la violencia racista ante la unidad de Delitos de Odio de la Fiscalía General del Estado. La denuncia se dirige contra los siguientes perfiles de líderes y militantes de Vox:
La investigación se extenderá a otras publicaciones realizadas en diversas redes sociales contra los inmigrantes en relación a los hechos que se están produciendo estos días en la localidad de Torre Pacheco después de que se hicieran convocatorias a "una cacería" contra los inmigrantes para los días 15, 16 y 17 de julio.
"Nos querían matar... Menos mal que tengo una puerta trasera y por ahí pudimos escapar". Don Kebab, su negocio, lleva abierto una década. "Nunca he tenido ningún problema", dice Hassan, de 36 años, al que agredieron en la noche del domingo al grito de "moro, cierra, que hoy no se trabaja"
Varios de los traficantes de odio que hemos ido desenmascarando ya están bajo la lupa de la Fiscalía. Y elementos como Capitán Bitcoin han decidido emigrar para evitar las consecuencias. A partir de ahora, se impone un cambio de estrategia, no nos vale con que los traficantes de odio cierren sus cuentas cuando los exponemos, queremos que paguen por sus delitos.