La campaña de odio se acabó bastante pronto, cuando observaron cómo la gorda se reía más y más de ellos. La risa mata al medio, ya saben. Así que los ultracampeones cambiaron a hacerse víctimas y ofenderse por la estampita. Nada extraño en el fascismo: puño de hierro (de aliexpress) y mandíbula de vidrio barato.
2k 57
Hemos deshabilitado la autenticación con Facebook. Si entras a Mediatize con una cuenta de Facebook, lee esto.