#2 pero para una vez que te pillan contestar con humor no cuesta nada. Reverte lo tiene. El ejemplo de Rufián toreando a Vito demuestra que no es necesario quedar como un energúmeno.
#3 el humor ha de ser acompañado por el interlocutor, si este es un brasas insoportable que no deja de tocar los cojones, el humor deja de ser una opción
#3#5#6#7 hablando de gorilas, añoro el tiempo en el que la gente ilustrada se desplazaba en litera con su vinito y su racimo de uvas, arrullados junto a su esclava nubia, y delante un fornido gorila iba despejando al populacho con el chasquido de su látigo. Este falso campechanismo, la mitificación de la humildad o más bien de la vulgaridad y la ignorancia, en el que todo el mundo tiene que ir por la calle con pantalones vaqueros y camiseta, accesible a cualquier cafre, empieza a ser muy cargante.
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Sabe la gente que eso antaño era ropa de trabajo?