Se pierde la infancia de su hijo tras preguntar a un argentino qué tal está
Todo comienza en mayo de 2014, cuando Higarza se encuentra con Diego Adrián Stronatti, argentino y amigo de la familia. Al preguntarle por su estado de salud, el americano comenzó a narrarle efectivamente cómo estaba, con tal lujo de detalles que lo que iba a ser un mero trámite se convirtió en ocho años de desesperante escucha.