Un escándalo carcelario se desató en la cárcel de mujeres de Bouwer (provincia de Córdoba), luego de que saliera a la luz pública la historia de Gabriela Nahir Fernández, un reclusa transgénero acusada de abusar sexualmente de siete internas y contagiarlas de sífilis, y por el que enfrenta un juicio en Argentina. Fernández cometió los abusos tras su traslado al penal femenino en 2018. Había entrado a la cárcel masculina durante el 2016, pero como se autopercibía mujer, cambió de género y fue transferida a la femenina.
Según defendió Iñigo Errejón, estas palabras resultaban más poderosas para la movilización social que la vieja apelación a la “clase obrera”. Por aquel entonces surgió una inquietud dentro de la izquierda marxista acerca de la vaguedad ideológica de este proyecto político incipiente, pero nadie hizo mucho caso a aquellos comentarios “corta-rollos”.
Finalmente, Oramas ha censurado que desde parte de Podemos se le acusara de formar parte de la "derecha antifeminista" por apoyar la reforma del PSOE. "Esta diputada no es derecha feminista. No tienen vergüenza y han hecho daño a las mujeres y a los niños. Corrijan y pidan perdón", ha concluido.
Sociológicamente, el lanzamiento, hace ahora 40 años, de Girls just wanna have fun, fue clave. Cindy Lauper cambió la letra original -que trataba sobre un hombre mujeriego- para cantar sobre el derecho de las mujeres a pasarlo bien.
En septiembre, octubre y noviembre de 2019 Koldo envió tres Bizum a Claudia Montes por valor de 1.300 euros bajo el concepto "un amigo". En las mismas fechas, hizo dos envíos por idéntica cantidad a la novia del ministro anotando "Jésica". En diciembre, cuando según Jésica cada uno "empezó a hacer su vida", Koldo consiguió que Logirail contratara a miss Asturias.
En el tribunal aún no hay fecha para resolver el recurso de amparo que debe fijar los límites entre libertad de expresión y ofensa a los sentimientos religiosos: "No está en la agenda de los próximos meses". En un escrito del verano de 2022, al que ha tenido acceso este diario, la Fiscalía se inclinaba por anular la condena a Elisa Mandillo por la reivindicativa manifestación del 8M en Málaga. El Tribunal Constitucional aún no ha trazado la fina línea que separa la libertad de expresión y el polémico delito de ofensa a los sentimientos religiosos. Y es algo que tiene pendiente desde hace tiempo. En concreto, desde abril de 2022, cuando la sala segunda acordó la admisión a trámite.