OPINIÓN | La parábola de la cola de la heladería en agosto
Hace un tiempo bromeábamos sobre el efecto de masas de las colas e hicimos una prueba en plena Plaza Porticada de Santander. Cinco personas nos ubicamos conformando una cola frente a una de las anodinas, pétreas y grises columnas de la plaza. A los tres minutos ya se habían acercado varias personas a preguntar para qué era la cola, que si qué iban a repartir, que si faltaba mucho…