"Y el gran final de esta jornada histórica para literatura de ficción es que, como ocurrió con Rajoy en aquel recordado incidente, el detenido por lanzar a los huevos a Luis Rubiales no es el sobrino de Luis Rubiales, pero es su tío (¡que también se llama Luis Rubiales!), según ha publicado Europa Press. Ni el mejor guionista te lo mejora"