Nacional-alcoholismo
Desde hace tiempo, la publicidad se ha impregnado de identidades nacionalistas como fórmula de éxito para conectar con su clientela. (...) Ya lo dijo nuestra hija de puta Presidenta de la CAM: Madrid es cañitas en una terraza y a quien no le guste que se vaya a ser un rojeras a Barcelona.
A falta de una identidad regional sólida, las cinco estrellas de Mahou coronan el cielo de todos los madrileños.
Los más peperos son adeptos a la hermandad del Santo Doble y celebran su misa etílica en Chamberí mientras claman «¡libertad!»