Director-conservador del Museo de Geología: «Los meteoritos no traen vida, pero sí los ingredientes de la vida»
El 6 de diciembre de 1866 impactaba en Cangas de Onís, en Asturias, un meteorito. Eran las 10.30. Está considerado uno de los más importantes del mundo. Procedía del Cinturón de Asteroides situado entre las órbitas de Saturno y Júpiter y los fragmentos en los que se partió están esparcidos por museos del mundo, de los cuáles varios están en el Museo de Geología de la Universidad de Oviedo.