Cuando Alberto encontró a Ayuso
En la tarta de bodas de la Comunidad de Madrid, Alberto es el muñeco al lado de la novia, un pobre hombre que vivía feliz y despreocupado hasta que un buen día Ayuso se cruzó en su camino y entonces su vida se fue a pique. Hacia arriba, sí, pero a pique. El amor a veces tiene estas cosas: te complica la existencia con Maseratis, áticos de lujo, Rolex gordos como cebollinos y millones en las cuentas bancarias. Una lástima que ningún buen amigo le advirtiera del peligro: “Ten cuidado, Alberto, no te líes con Ayuso, que todo el que anda a su lado acaba forrándose. Mira sus padres, su hermano, su exnovio. Vas a acabar mal, ya te lo digo”.
