Bruta, ciega y cornuda
Formo parte de ese cansino grupo de gente que basa su código ético en decir una y otra vez que ellos nunca pondrán los cuernos. Como formo parte de ese insufrible clan que siente una antipatía instantánea y visceral por los infieles. Quizás sea porque en esta vida se puede dejar de ser infiel; pero nunca se deja del todo de haber sido cornuda.