Ábalos en la cárcel, «Anboto» en la calle
El histórico mandamás de los asesinos, Arnaldo Otegi, es el íntimo aliado de nuestro todavía presidente. No seré yo, desde luego, quien defienda a José Luis Ábalos, y sí el que aplaudirá cuando pague por sus delitos. Habrá que esperar en cualquier caso a que se pronuncien los siete tenientes generales de la Sala Segunda del Supremo que están juzgando a un personaje que, indiscutiblemente, está pagando infinidad de pecados propios pero también no pocos ajenos que corresponden al capo dei capi, a ese descomunal gánster llamado Pedro Sánchez