Más de trece años después del accidente del Yak-42, el Consejo de Estado ha admitido la responsabilidad patrimonial del Ministerio de Defensa, entonces encabezado por Federico Trillo, en la tragedia. Es la primera vez que un organismo reconoce oficialmente la responsabilidad compartida del Estado en el accidente que se cobró la vida de 62 militares españoles, que fallecieron cuando el avión en el que viajaban de regreso de una misión en Afganistán colisionó contra una montaña.
La ministra María Dolores de Cospedal ha reconocido la responsabilidad del Ministerio de Defensa, plasmada en el informe del Consejo de Estado, en el accidente del Yak-42, una desgracia que su correligionario Federico Trillo habría podido evitar si hubiera atendido las quejas y denuncias de los militares y también de una diputada socialista de la Comisión de Defensa sobre el mal estado de los aviones alquilados para trasladar a los soldados españoles a las guerras (misiones de paz) en Afganistán e Irak.
Trillo deja su cargo después de que el Consejo de Estado publicara un informe en el que culpaba al Ministerio de Defensa del accidente del Yak-42. Por aquel entonces, era Trillo el ministro de Defensa y todos le han señalado como culpable. La renuncia de Trillo llega después de que la actual ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, se reuniera con las familias de las víctimas (algo que Trillo no hizo nunca durante su mandato) y asumiera por completo el informe del Consejo de Estado.
María Dolores de Cospedal ha firmado este jueves la resolución del expediente sobre el accidente del Yak-42. Defensa reconoce su responsabilidad en el accidente y asume que se registraron "hechos anteriores al siniestro habrían permitido ponderar el especial riesgo".
Nada podía hacer sospechar a Federico Trillo que la paz de sus paseos por Belgravia, el barrio de los muy ricos de Londres, donde en tiempos se podía coincidir con Margareth Thatcher y si se tenía mucha suerte con Elle Macpherson, iba a verse interrumpida por los fantasmas de los 62 militares del Yak 42, a los que no es fácil ahuyentar por mucha misa diaria que uno se trague en el Bromton Oratory o en la mismísima catedral de Westminster como acostumbra nuestro supernumerario embajador.
El Ejército Popular de Liberación —el nombre oficial del Ejército chino— aún monta yaks para patrullar algunas de las fronteras más difíciles del país. El uso de yaks, básicamente vacas peludas adaptadas a la vida en la montaña, permite que el PLA vaya a lugares donde los tanques y vehículos blindados no pueden. He aquí por qué un sorprendente número de fuerzas militares, incluido el ejército alemán y el Cuerpo de Marines de los EE. UU., Utilizan regularmente, o al menos entrenan para usar bestias de carga en la guerra moderna.
La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, ha pedido perdón en nombre del Estado a las familias de los 62 militares que murieron en el accidente del Yak-42. "No tengo ningún problema en pedir perdón en nombre del Estado por no haber reconocido con anterioridad la responsabilidad del Estado. Lo reitero y lo hago de corazón". Lo ha dicho durante su comparecencia en la Comisión de Defensa del
El presidente del Gobierno está dispuesto "y encantado" de homenajear a las víctimas del Yak 42, como solicitaron las familias de los 62 fallecidos tras el perdón de la ministra María Dolores de Cospedal en sede parlamentaria. "No tengo ningún inconveniente", apostilló Mariano Rajoy en la rueda de prensa tras la reunión de la conferencia de presidentes. Sin embargo, se resistió a pedir perdón públicamente a las víctimas, la segunda de las peticiones que hicieron las víctimas tras escuchar a la titular de Defensa en la Comisión del ramo.
El encuentro se ha producido en el Palacio de la Moncloa a las 10:30 horas, y a él ha asistido también la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, quien el pasado 10 de enero ya prometió a las víctimas "un cambio de criterio" del Gobierno a la hora de asumir responsabilidades. La reunión tiene lugar casi un mes después de que el Consejo de Estado resposabilizara a Defensa –entonces liderada por el conservador Federico Trillo– del siniestro.