Durante una conferencia para desarrolladores celebrada en Seattle, Microsoft ha anunciado que ficha a Fedora y SUSE para su Subsistema Linux en Windows (WSL), uniéndose a Ubuntu en su particular implementación de Bash en Windows 10. Al mismo tiempo nos adelantan, que las tres distros estarán disponibles en la Windows Store, para su descarga y posterior instalación. La idea de Microsoft es que las distribuciones se puedan ejecutar de forma simultanea, dentro de un ambiente de producción Windows, sin tener que recurrir a máquinas virtuales.
El proyecto «LiMux» trajo el software libre a la administración de la ciudad hasta que se votó el mes pasado sobre si abandonar GNU Linux y volver a Windows. «Desde que se llegó a esa votación, la mayoría de los medios han informado que la decisión última era parar LiMux y volver al software de Microsoft», dice la FSF Europe. «Esto es, sin embargo, una información imprecisa de lo que se decidió en la reunión del consejo».
Los primeros lotes de ejecutables de Quake, quake.exe y vquake.exe, se programaron en HP 712-60 con NeXT y se compilaron de forma cruzada con DJGPP en un servidor DEC Alpha 2100A. En junio de 1996, tras lanzar su título pero preocupados por el estancamiento de NeXT, id Software cambió su pila de desarrollo.
Si usáis Steam y os encontráis con que no podéis abrirlo en la última versión de Ubuntu, no os preocupéis porque es normal. Hay una serie de bibliotecas que Steam lleva consigo y que son incompatibles con Ubuntu por ser demasiado antiguas. Steam sigue usando bibliotecas de Ubuntu 12.04, de cuando salió para GNU Linux. Y además, en 32 bits. Para solucionarlo, vamos a reinstalar Steam y poner en una lista negra (eliminar) las bibliotecas que Steam usa, para forzar la carga de las que lleva consigo Ubuntu 16.10.
Como lo leéis: Canonical tira la toalla con todos sus planes para el Ubuntu de usuario final y abandona móviles, tablets y al propio Unity, incluyendo el próximo Unity 8. Lo cuenta Mark Shuttleworth en un artículo publicado en Ubuntu Insights que sabe a claudicación con mayúsculas.«Escribo esto para haceros saber que terminaremos con nuestra inversión en Unity 8, los teléfonos y la convergencia», señala Shuttleworth. «Cambiaremos el escritorio predeterminado de Ubuntu a GNOME en Ubuntu 18.04 LTS», añade.
Como ya sabéis, Mark Shuttleworth acaba de anunciar que van a volver a GNOME 3 y Wayland para Ubuntu. Así que en nombre de los equipos Red Hat Desktop y Fedora les doy la bienvenida y decir que espero trabajar con gente de Canonical y Ubuntu como Allison Lortie y Robert Ancell en proyectos relacionados con GNOME, Wayland y posiblemente Flatpak. También hay que decir que a pesar de competir con Unity y Ubuntu también hemos colaborado con ellos, integrando cosas como los análisis de usuarios en GNOME Software, y ahora con más tecnologías en común la colaboración será incluso más fácil. Me alegro de ver esta convergencia en esfuerzos dado que por un largo tiempo he pensado que el nivel de inversión en el escritorio GNU Linux no era suficiente para justificar la cantidad de entornos de escritorio ahí fuera.
Faltan cuatro semanas para el lanzamiento de Ubuntu 23.04 y todos sus sabores oficiales, pero antes de eso suele llegar una imagen ISO en forma de beta. Ese momento ya ha tenido lugar, y esta beta no es como todas las demás. Sí es parecida a la de 22.10, ya que Ubuntu Unity se convirtió en sabor oficial, pero este abril se van a sumar dos a esta lista: el primero es el Ubuntu Cinnamon que llevaba cuatro años como remix, y el segundo es un viejo conocido.
Si os pensabais que os ibais a librar de las noticias sobre la distro de Canonical tan fácilmente, estabais equivocados. Y para no convertir esto en algo demasiado monotemático –La Mirada de Ubuntu o algo así–, vamos a intentar condensar las últimas novedades un poco. Mientras hoy se publica nueva versión de la distro, fue ayer cuando Jane Silber anunciaba su marcha como CEO de Canonical y casi al mismo tiempo nos enterábamos que gente de System76, tiene listo un nuevo portátil con Ubuntu preinstalado.
No del todo, y en último término siempre dependerá de la decisión del usuario, pero con el lanzamiento de Ubuntu 17.04 el próximo abril la distribución introducirá un cambio digno de mención: adiós a la partición de intercambio, que será sustituida por un archivo. Como sabéis, GNU/Linux utiliza tradicionalmente una pequeña partición denominada swap que hace las veces de memoria virtual, un método de otros tiempos que ha quedado desfasado en cierta medida gracias al avance de las especificaciones técnicas de los equipos actuales.
No es un misterio para nadie que esté al tanto de la actualidad tecnológica relacionada con Linux, por qué Dell es la marca fetiche para muchos de los usuarios de este sistema, incluso si no tienen un Dell. Esto es así porque la compañía estadounidense es, de las grandes, la que más empeño le ha puesto a vender equipos con Ubuntu y, dentro de lo que cabe, se puede decir que ha recogido sus frutos. En especial hay que señalar al Dell XPS 13 Developer Edition como el portátil Linux por excelencia desde que saliera a la venta hace ya cuatro años.
Hay que reconocer que no son ni mucho menos mayoría, pero sí que hay marcas que, además de ordenadores con sistema operativo Windows, nos permiten usar GNU Linux. Ese es el caso de la marca Dell, quien acaba de lanzar dos nuevos ordenadores portátiles que tienen opción de usar el sistema operativo de Canonical por defecto. Para ser más exactos, el sistema operativo que pueden ejecutar los dos últimos lanzamientos de Dell es Ubuntu 16.04, la última versión LTS del sistema operativo desarrollado por la compañía que lidera Mark Shuttleworth.
Como es costumbre, esta nueva versión de Ubuntu LTS (soporte a largo plazo) aparece dos años después de la anterior y se mantendrá hasta completar sus cinco años de soporte, esto es, hasta 2027. En las versiones con otros escritorios el soporte es de solo tres años. Desgraciadamente continúa la deriva de Canonical hacia los paquetes Snap: Firefox se distribuye solo como Snap, con perjuicios como un arranque más lento o falta de compatibilidad con ciertas extensiones.
Windows 7 y Windows Server 2008 están llegando a su fin de su vida con soporte, el 14 de enero de 2020 Microsoft dejará de dar soporte a ambos Sistemas Operativos. Micropatching se va a encargar de revisar las actualizaciones de seguridad de Microsoft para los Windows posteriores y decidirá cuáles son compatibles con Windows 7 o Server 2008 y si las vulnerabilidades que corrigen son compatibles con dichos Sistemas Operativos.
Como es lógico, la tecnología sigue avanzando, y esto hace que estemos obligados a acompañarla actualizando nuestros sistemas operativos a las últimas versiones que hay disponibles. Google va a colaborar en esta obligación al retirar el soporte de su navegador a Windows 7 y 8.1, que mantiene una cuota de mercado pero es reducida.