El cantante del grupo Nancys Rubias, amigo declarado de Ayuso, actuará el 14 de junio en las Fiestas de San Antonio de la Florida a través de una adjudicación de la Junta Municipal de Moncloa-Aravaca, y en verano pasará por otros Ayuntamientos liderados por el Partido Popular en Burgos o Huesca | Somos Madrid
Usted es amigo de Pablo Motos y excolaborador de El Hormiguero. ¿Iría a La Revuelta? Si ellos quieren sí. Yo he llamado, pero me han dicho que no interesaba. Pero tampoco quiero entrar en ninguna guerra, yo creo en el derecho de admisión y cada uno en su casa recibe a quien quiere.
El cantante asegura que todavía no ha recibido la invitación del programa de Broncano, y aunque dice que no quiere polemizar más con este asunto, defiende su derecho a ser recibido en TVE
"Es que criticáis por criticar. Bien merecido tiene Vaquerizo un premio a la cultura por 'el universo es la persona más antigua que yo conozco, después de Jesucristo y de Dios'". Y en referencia a la última decisión de la ciudad de Madrid de poner su nombre a una sala cultural, hay quien ha escrito también: "Pero, ¿cómo no poner su nombre a una sala en el centro cultural Galileo? Es más, yo rebautizaría al Observatorio de Madrid como Real Observatorio de Madrid-Mario Vaquerizo". https://x.com/RubenSanchezTW/status/1911694760957386872?t=wfh2IqA
El Consistorio intensifica la contratación de artistas con clara vinculación al Partido Popular a cargo del presupuesto público. El Ayuntamiento de Madrid, que encabeza José Luis Martínez-Almeida (PP), ha anunciado el cartel de las Fiestas de Chamberí 2025, en el que sorprendentemente habrá personalidades que han mostrado su vinculación o apoyo explícito al PP. Se trata del cantante Mario Vaquerizo de las Nancys Rubias y DJ Pulpo, que es el DJ habitual de las fiestas electorales en la sede de la calle Génova.
El líder de las Nancys Rubias se resetea en su vuelta a la música y a la vida después de una grave caída.. Dice que está vivo de milagro, aunque aún tiene que lidiar con las secuelas que le dejó una aparatosa caída en pleno concierto el pasado octubre. Un episodio del que se hay referencias en Reset, su nueva canción, que supone un replanteamiento vital.
El PP de la Junta Municipal del Distrito de Chamberí (Madrid) quiere que el cantante y showman Mario Vaquerizo dé nombre a la sala de ensayo de grupos jóvenes del centro cultural Galileo Galilei “en reconocimiento a su larga trayectoria profesional”. El cantante y showman, seguidor declarado de la presidenta y de Feijóo, acumula contratos y distinciones con las administraciones conservadoras
‘La Revuelta’ cuesta 87.500 euros por episodio, mientras ‘Cuéntame cómo pasó’ podía costar 762.000 euros por episodio, y ‘Masterchef Celebrity’, 775.500 euros por episodio. No está mal para un programa que siguen todos los días unos 2 millones de personas solo en la televisión tradicional, sin contar el altísimo impacto que tiene en RTVE Play y en redes. Pero sobre todo en ese «a la casa de todos tiene que ir todo el mundo», Mario Vaquerizo está obviando que el potencial de invitados para el programa es infinito, pero los programas son finitos
El cantante tendrá una sala de ensayos a su nombre en el centro cultural Galileo, pese a que el Ayuntamiento limita casi en su totalidad los tributos previos a fallecimientos. El gesto se suma a las decenas de miles de euros en conciertos de consistorios populares o el pago de 13.310 euros por un anuncio para Ayuso
"Ya me puedo morir tranquilo", asegura el cantante, que también admite no saber tocar ningún instrumento en un acto cargado de música que descubre una placa y un retrato suyo en el Centro Cultural Galileo de Chamberí. El alcalde insiste en que fue un representante de la Movida aunque el artista era solo un niño cuando tuvo lugar
Terminó inventando "iliciteños" y "ilitizanos", dejando claro que el verdadero gentilicio, "ilicitano", se le resistía. Los murmullos entre el público fueron solo el principio: las redes sociales no tardaron en hacer viral su torpeza. Y por si fuera poco, también bautizó a la Mare de Déu como Madre Neus, una vez más sin dar en el clavo.