Pocos objetos hay en el mundo que cuesten diez mil millones de dólares. Y uno de ellos es el Telescopio Espacial James Webb (JWST), la joya de la corona de la división de astronomía de la NASA. El James Webb es el instrumento astronómico más caro y complejo jamás diseñado por el ser humano. Después de quince años e innumerables retrasos y sobrecostes, el James Webb afronta su recta final antes de despegar el próximo 18 de diciembre desde la Guayana Francesa a bordo de un cohete Ariane 5 ECA+.
Casi agotado su combustible de maniobra, el telescopio espacial Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA), lanzado el 19 de diciembre de 2013, hizo hoy sus últimas observaciones tras casi once años en servicio. La duración prevista de la misión era de cinco años. Pero aunque termine su carrera activa, Gaia deja atrás más de tres billones de observaciones de unos dos mil millones de estrellas y otros objetos que seguirán siendo utilizadas en el futuro como fuente para nuevos trabajos científicos.
Aunque desde hace unos días ya está listo para su traslado al Centro Espacial de Kourou la Agencia Espacial Europea (ESA) y la NASA han anunciado que el lanzamietno del elescopio Espacial James Webb se va a retrasar hasta el 18 de diciembre de 2021. Es la enésima vez que se retrasa el lanzamiento de este telescopio. Pero puede ser que esta vez sea la última. O casi la última. De verdad de la buena.
Algunos de los espejos que forman el primario durante una inspección previa al lanzamiento – NASA/MSFC/David Higginbotham Ya es mala suerte, pero incluso antes de entrar en servicio, un micrometeoroide ha dañado uno de los segmentos del espejo principal del telescopio espacial...
Siguiendo los pasos de la imagen de Neptuno publicada en 2022, el Telescopio Espacial James Webb de la NASA ha tomado una imagen impresionante del otro gigante de hielo del sistema solar, el planeta Urano. La nueva imagen presenta anillos dramáticos, así como características brillantes en la atmósfera del planeta.
Esta imagen tomada con el Telescopio Espacial Hubble de la NASA / ESA muestra JO204, una "galaxia de medusas" llamada así por los brillantes zarcillos de gas que aparecen en esta imagen como a la deriva perezosamente debajo del brillante bulto central de JO204.
Gracias a observaciones realizadas con el Telescopio Espacial James Webb (JWST), un equipo científico internacional, en el que participa el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), halla una minúscula galaxia que emitió su luz hace más de 13 mil millones de años.
El Telescopio Espacial Hubble de la NASA / ESA ha capturado un monstruo en ciernes en esta observación del excepcional cúmulo de galaxias eMACS J1353.7 + 4329, que se encuentra a unos ocho mil millones de años luz de la Tierra en la constelación de Canes Venatici.
La poderosa mirada infrarroja de Webb produjo esta imagen detallada de Rueda de Carro (Cartwheel en su denominación en inglés) y dos galaxias compañeras más pequeñas en un contexto de muchas otras galaxias. Esta imagen proporciona una nueva vista de cómo ha cambiado Rueda de Carro durante miles de millones de años.
La última novedad del JWST tiene que ver con la observación del planeta extrasolar K2-18b. El instrumento europeo NIRSpec y el canadiense NIRISS han detectado dióxido de carbono y metano en la atmósfera de este planeta situado a 124 años luz con un tamaño 2,6 veces el de la Tierra. Hasta aquí todo relativamente normal —al menos todo lo ‘normal’ que es estudiar la composición de una atmósfera exoplanetaria a más de cien años luz del Sistema Solar—, pero es que además han observado indicios de la presencia de dimetilsulfuro, un biomarcador
El Telescopio Espacial James Webb ha descubierto un solitario agujero negro en el universo primitivo, con una masa equivalente a 50 millones de soles. Un descubrimiento trascendental: este objeto complica las teorías sobre el cosmos joven. Es enorme y parece estar prácticamente solo, con pocas estrellas orbitándolo. El objeto podría representar una clase completamente nueva de enormes agujeros negros “desnudos”.
Rasaviharii: «Yo no utilizaría la palabra "chantaje" en este contexto. Se trata simplemente de un acuerdo por el que, vale, nos mantendremos en silencio hasta que vosotros mismos lo admitáis. Y esto es lo que están haciendo todas las demás agencias espaciales, incluso los empleados de la NASA». China estaría recibiendo tecnología espacial de los Estados Unidos a cambio de no contar que las misiones Apolo fueron fraudulentas.
La ciencia real es importante, pero muchos titulares están contando otra cosa Artemis II: la gran misión lunar envuelta en exageraciones que no resisten un análisis serio. No va a alunizar, no es la primera vez que seres humanos rodean la Luna y tampoco inaugura el viaje humano al espacio profundo, pero sí prueba una nueva arquitectura tecnológica y muestra hasta qué punto la propaganda, la geopolítica y el espectáculo están distorsionando su verdadero valor científico.