Los tatuajes son para siempre, sí. Pero no están tan quietos como parece. Un grupo de investigadores franceses ha descubierto que los cristales de tinta de los tatuajes son constantemente engullidos, regurgitados y devorados de nuevo por las células inmunitarias de la piel, lo que plantea nuevas técnicas de borrado.
Aunque en aquella época eramos más de calcomanías y de grabarnos algún nombre en la piel con la punta del compás, la moda por los tatuajes llegó un poco más tarde, ya teníamos muy claro cuales eran los iconos de aquella época que nos queríamos grabar en nuestro cuerpo para siempre.
"Voy tatuadísimo, pero las dilataciones y los piercings no me llamaban la atención. Hasta un día, con 22 años o así, dije: me las voy a hacer. Y lo hice a lo bestia, de no tener nada a abrirme un agujero de 20 milímetros en dos semanas. Hay gente que lo hace poco a poco.
Más de nueve de cada diez personas que se hacen tatuajes en Estados Unidos podrían estar exponiéndose sin saberlo a sustancias químicas que causan daño a los órganos, sugiere un estudio.
Si llama tu atención no dejes de hacerlo, porque estarías colaborando a dar con uno de los fugitivos más buscados hoy en día. "¿Podría un fugitivo pasar desapercibido en una playa?" Con esta pregunta empieza el vídeo con el que la Policía Nacional pide colaboración, mediante tu atención, si estos días vas a estar en la playa. Ellos mismos responden a la pregunta: "Este, no". Y argumentan su afirmación de la mano de una secuencia de imágenes en las que se van viendo todos los tatuajes -bastante llamativos- que tiene esta persona, actualmente....
Un par de puntas de sílex encontradas junto a esqueletos humanos en una cueva de Belice podrían representar las primeras agujas de tatuaje jamás descubiertas en un sitio vinculado a la antigua civilización maya. Tras probar las herramientas fragmentadas en piel de cerdo, los autores de un nuevo estudio determinaron que las marcas presentes en los antiguos artefactos coinciden con las producidas por un método específico de tatuaje.
Gracias a la combinación de imágenes infrarrojas, microscopía avanzada y saberes indígenas, arqueólogos y bioantropólogos descubren que la piel es un texto vivo, un documento que narra lo que ningún papiro ni tablilla registró: rituales, jerarquías y vínculos espirituales. El estudio de los tatuajes en momias ha pasado de ser una curiosidad antropológica a una revolución científica que combina arqueología experimental, etnografía y química forense. Cada línea bajo la piel guarda un mensaje sobre cómo las civilizaciones entendían el cuerpo.
Un estudio suizo realizado durante siete años por el Instituto de Investigación en Biomedicina de Bellinzona, afiliado a la Universidad de la Suiza Italiana, alerta sobre posibles riesgos de los tatuajes para el sistema inmunológico. La investigación revela que la tinta utilizada en los tatuajes no permanece únicamente en la piel, sino que migra hacia los ganglios linfáticos, donde puede permanecer durante años y alterar la función de las células inmunitarias. https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2025/12/05/6932b6d721efa0417f8b459d.html