El pánico moral es una reacción colectiva exagerada ante un grupo, comportamiento o fenómeno que se percibe como una amenaza para los valores o el orden social. Durante el pánico, la gente encuentra en el "enemigo" que se señala a un chivo expiatorio que explica sus sufrimientos y ansiedades más profundas ante la ignorancia o impotencia por solucionar los verdaderos problemas que los provocan.
“No fallan las instituciones, fallamos como seres humanos”. "Sí hay salas disponibles, pero no nos las dan porque somos gitanos". Una simple pregunta: ¿Se hace un uso correcto y cívico de las instalaciones? ¿Cómo de fuerte será el patrón para que se tomen esas medidas tan rotundas? Seguro que los constantes abusos que vemos a diario en la sanidad pública, y de los que está prohibido hablar, no guardan ninguna relación. https://x.com/elespanolcom/status/2042181944130089296
El amigo y presunto testaferro de Zapatero acude por fin a la ‘comisión Koldo’ del Senado tras ser declarado “ilocalizable” y acaba admitiendo que el dinero de Plus Ultra terminó en la familia del expresidente. Julio Martínez, conocido como Julito, el amigo de José Luis Rodríguez Zapatero, ha admitido en el Senado lo que la investigación policial lleva meses reflejando en informes. El empresario ha asentido cuando el portavoz del PP le ha preguntado si "todo el dinero procedente de Plus Ultra termina en la familia Zapatero".
Kant nos dijo que para que los hombres lograran la “ilustración no se requiere más que una cosa, libertad; y la más inocente entre todas las que llevan ese nombre, a saber: libertad de hacer uso público de su razón íntegramente. Mas oigo exclamar por todas partes: ¡Nada de razones! El oficial dice: ¡no razones, y haz la instrucción! El funcionario de Hacienda: ¡nada de razonamientos!, ¡a pagar! El cura: ¡no razones y cree!... Aquí nos encontramos por doquier con una limitación de la libertad. Pero ¿qué limitación es obstáculo a la ilustración? ¿Y cuál, por el contrario, estímulo? Contesto: el…
Ha defendido el plan de inmigración propuesto por Feijóo, defendiendo que le parece "muy bien" y mostrándose contrario hacia aquellos que apuestan por "expulsar a todos los inmigrantes".
Llevamos años —décadas, incluso— debatiendo sobre las consecuencias sin atrevernos a mirar las causas. Hablamos de corrupción, de politización de la justicia, de instituciones colonizadas por las siglas de turno, como si fueran plagas bíblicas o accidentes meteorológicos. Pero, ¿y si nada de esto fuera un error? ¿Y si la ineficiencia, el saqueo y la impunidad fueran el resultado exacto para el que fue diseñada nuestra arquitectura política?.
Aumentar un diez por ciento la población en un periodo breve es, en esencia, un experimento social de gran escala. Su desenlace depende de la capacidad colectiva para adaptarse y de la previsión institucional para ajustar servicios e infraestructuras al nuevo ritmo. No basta con celebrar los (sin duda) numerosos efectos positivos de ese crecimiento: también es necesario reconocer los desafíos que plantea y afrontarlos con planificación, recursos y realismo.
"Lo hacemos porque la incorporación de las mujeres gitanas al mercado de trabajo en igualdad de condiciones es el paso imprescindible para acabar con la discriminación hacia la población gitana en general", ha asegurado en el acto de presentación del 'Informe de Resultados e Impacto del Programa Calí, por la igualdad de las mujeres gitanas', celebrado en el Ministerio de Trabajo y Economía Social.
Manuel Cortés. 'Tío Manuel', la autoridad del barrio de Sant Roc de Badalona, se define como "hombre de paz". Lo buscan cuando hay un follón en el barrio y pertoca solucionarlo. Dicta sentencia y se acata. La última que ha firmado, jamás por escrito, es el destierro veraniego de tres niños menores de 14 años, inimputables, que han reconocido haber participado en al menos una de las agresiones sexuales en grupo en el centro comercial Màgic Badalona. "No les puedo sacar de la escuela, pero en cuanto terminen las clases se van de aquí con una tí