Los seres humanos somos mamíferos y pertenecemos al grupo de los primates, que es el de los monos y los simios. De hecho tenemos un parecido notablemente mayor con los simios —gibones, orangutanes, gorilas y chimpancés— que con los monos. Por mencionar un único rasgo diferenciador, los simios no tienen rabo y los monos sí.
A pesar de la larga historia de guerras y luchas políticas, los humanos muestran una capacidad de tolerancia y cooperación entre grupos sociales diferentes que no es habitual en el reino animal. Pero, ¿cómo llegamos a organizarnos de esa manera? Los científicos creen que el bonobo (Pan paniscus), también llamado chimpancé pigmeo, podría servir para explicar nuestra propia historia.
Anteriormente, la memoria social no humana cuya duración iba más allá de unos pocos años se había documentado solo en delfines, puesto que estos mamíferos pueden reconocer vocalizaciones de sus parientes hasta por 20 años.
El Ministerio de Derechos Sociales recoge las propuestas de asociaciones y ciudadanos para la elaboración del anteproyecto de la Ley de Grandes Simios, que sería pionera en el mundo.
Un estudio cuantifica por primera vez la velocidad a la que han evolucionado las especies de simios, y muestra que el cráneo y el rostro 'sapiens' lo hizo dos veces más rápido que otras especies por las ventajas cognitivas y por factores sociales