En una época donde las convicciones brillan por su ausencia no hay nada como un placebo para el alma. En el mercadeo de la política ya los hay de todas las clases, eso sí, todos muy dulces: consenso, diálogo, libertad de expresión, autodeterminación etc. Y siempre un ínclito prescriptor que lo receta.
Muchos compañeros y muchas compañeras intentan llamar a la proclamación de la República. Derrocar a la monarquía es ciertamente nuestro reto común. La monarquía ha caído de nuevo en la deshonra, no tiene autoridad moral, el jefe de un estado cuyo propio ministro de universidades, el sociólogo Sr. Castells, afirma que la sociedad española está en descomposición;
Hoy (por ayer) no es un día de celebración para los republicanos y cientos de ellos han salido a la calle en Madrid para protestar contra “la Constitución monárquica” de 1978 y exigir un proceso constituyente que concluya en una ley fundamental republicana. La manifestación, convocada por agrupaciones como el Partido Comunista de España (PCE), la Federación Republicanos, Izquierda Unida, Unión Cívica por la República (UCR) o Los Verdes, ha comenzado a las 12:00 horas en Cibeles y ha transcurrido de manera pacífica y en un ambiente festivo.