Científicos de Argentina, Reino Unido y Dinamarca han logrado analizar ADN humano a partir de los pequeños parásitos que cohabitaron con antiguos habitantes de América del Sur. Los hallazgos son clave para entender los movimientos migratorios de hace miles de años.
Un equipo de investigadores estadounidenses descubrió que los piojos que afectan al cuerpo humano (no el que se encuentra en el cuero cabelludo) tienen implicancias más determinantes de lo que se pensaba en la transmisión de la Yersinia pestis, bacteria causante de la peste negra.