Un pescador descubre una virgen gótica con casi 700 años de historia, escondida durante siglos bajo las aguas del Sar, gracias a un tropiezo casual. La escultura que encontró es un buen ejemplo del estilo gótico gallego. Una virgen más humana, cercana, menos rígida que las representaciones románicas anteriores. El niño se sienta sobre el regazo de su madre, rodeado de ángeles, en una escena que transmite afecto más que solemnidad.
Este asombroso regreso resalta los avances en los esfuerzos de preservación y ofrece una esperanza renovada para otras especies en peligro de desaparición. Una especie considerada extinta en estado salvaje desde hace más de 40 años ha logrado reproducirse en un entorno natural, lo que marca un avance significativo en los esfuerzos de conservación. El martín pescador de Guam ha puesto huevos en el atolón Palmyra, un santuario ecológico libre de depredadores.