La crisis económica consecuencia del desmadre de la economía “neoliberal” del PP, en sinergia con la quiebra “socialdemócrata” del PSOE y la corrupción política que no cesa, han contribuido a la pérdida de credibilidad de la “inmensa mayoría” ciudadana, pleonasmo al que Mariano Rajoy presidente de un PP volcado en su “cosa propia” y de espaldas a la realidad de “nuestras cosas” recurre a menudo en su discurso- en la casta dirigente.
El amago de guerra comercial fractura las relaciones bilaterales y la confianza entre vecinos. Un nuevo “nacionalismo económico” se impone entre los consumidores. Media docena de empleados trabajaban este viernes en un taller textil a las afueras de Ottawa para satisfacer el repentino auge del sentimiento nacionalista en Canadá. Son los encargados de abastecer la última e inesperada guerra cultural norteamericana: la batalla de las gorras.
Tenemos motivos para estar orgullosos. Nuestros apagones son la envidia del mundo entero. Por cierto, ¡qué ciudadanía! En vez de salir a matar viejas, se comportan normal. El porno en internet bajó a cero y los bulos de ultraderecha se interrumpieron. Lo mejor es que esperemos a que la versión oficial esté perfectamente delimitada y clara. Una comisión de investigación en el Congreso, o varias, podrían ir aclarando poco a poco las causas de este benéfico apagón
El sesgo de la presidenta y el alcalde madrileños en la concesión de reconocimientos podría ocultar una guerra cultural contra el "enemigo" emprendida por el "neoliberalismo castizo" y la "neohispanidad. Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, entrega la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo. En su discurso, en clave rojigualda, alude al pasado imperial, arremete contra los franceses, critica al Gobierno de Pedro Sánchez y se ufana de ser madrileños y, por extensión, españoles. Uno de los galardonados es el motociclista Jorge M
Suele ser gente sin estudios, aunque también los hay con la mente desquiciada y rasgos psicóticos, tipo Don Quijote. Es necesario recordar que leer mucho con mala comprensión lectora es, a veces, incluso peor que no leer. En cualquier caso, el semianalfabetismo es, podríamos decir, una característica bastante común entre los "fachapobres". No es solo que no hayan terminado sus estudios por falta de capacidad, lo cual no es un delito ni mucho menos, sino que, sobre todo, no lo consideran algo importante. De ahí su falta de empeño o constancia po
Bautizado como T1 y con un precio de 500 dólares, el terminal luce dorados por todas partes, la bandera de Estados Unidos y el lema preferido del inquilino de La Casa Blanca: Make America Great Again. De hecho, las especificaciones son lo de menos en un móvil que pretende, como el resto de los productos, tirar de bandera y patriotismo para engrosar las arcas de Trump a costa de sus seguidores.
Los fachas de banderita rojigualda piden la remigración para los extranjeros, sin renunciar a la vía de la violencia, como llevan intentando desde los tiempos de los Reyes Católicos y la Inquisición. Se trata de una medida nazi que no se merece ni la escoria como Ortega Smith, Bertrand Ndongo, Hermann Tertsch o Ignacio Garriga. Ponen como excusa para deportar a 8.000.000 de personas la no adaptación a la cultura y las tradiciones españolas y el peligro que suponen para la convivencia. Para peligro inminente, el del facha patriota de hojalata.