China está causando revuelo en la industria de vehículos eléctricos y baterías al anunciar restricciones en la exportación de un material clave en la producción de baterías de litio: el grafito. El gigante asiático ha respondido a las acciones recientes por parte de Estados Unidos y Europa, que pretenden menoscabar la competitividad de China en el mercado de los coches eléctricos y las baterías.
La empresa japonesa Kyocera, apoyará al fabricante de baterías 24M, del que es uno de sus principales inversores, en la puesta en marcha de una instalación piloto para la fabricación de celdas de iones de litio semisólido para baterías de almacenamiento estacionario. Las celdas de iones de litio semisólido ofrecen una densidad de energía superior a los 280 Wh/kg.
Antes de que se empezasen a fabricar baterías de litio ya se fantaseaba con la idea de poder hacer baterías de litio. La razón es que el litio es un metal que tiene tendencia a desprenderse de su electrón más externo. Al fin y al cabo, la electricidad es el tránsito de electrones, así que para producir electricidad necesitamos sustancias que tiendan a desprenderse de ellos.
El principal suministrador de celdas de baterías es… China. Allí la oferta sigue sin cuadrar con la demanda, aunque los precios estén disparados por las materias primas. Los gigantes de las baterías van aumentando su capacidad instalada, pero sigue sin ser suficiente. Además, las empresas que construyen megabaterías están empezando a no aceptar más pedidos, por no poder conseguir más celdas.
Aunque el litio es precisamente la clave de los coches eléctricos, porque es un material crítico para la fabricación de las baterías que usan todos ellos, es al mismo tiempo un gran problema. Se le denomina el oro blanco por su alto coste y su color, y constantemente se están buscando fórmulas químicas que reduzcan la dependencia del litio para lograr baterías más baratas y aumentar la penetración en el mercado de los coches eléctricos. Bueno, pues la inteligencia artificial ha hecho un gran avance en este sentido, porque ha encontrado la forma
Si conduces un coche eléctrico, híbrido o simplemente electrificado, lo más probable es que use baterías de origen asiático, y en más de la mitad de los casos, sus baterías sean de fabricantes chinos. El gigante asiático domina con absoluta autoridad un mercado que ya se valora en más de 20.000 millones de dólares al año y puede rascar los 100.000 millones en 2028.
La Generalitat de Cataluña, las administraciones locales y el sector energético han constituido la Mesa de impulso al autoconsumo fotovoltaico en Cataluña, un instrumento que «debe servir para proponer soluciones para resolver las barreras que actualmente dificultan la instalación de sistemas que permitan que los ciudadanos generen su propia electricidad de origen renovable». Y para ello tiene previsto, entre otras cosas, subvencionar baterías de ion litio para que los hogares autoconsuman su propia energía.
Los precios del cobalto se han disparado en el último año, impulsados por la demanda de los fabricantes de baterías y de vehículos eléctricos. El suministro de la materia prima es susceptible de interrupción, lo que expone una vulnerabilidad en la cadena de suministro de iones de litio y apuntala un probable período de crecimiento de los precios en el futuro del cobalto.
Tesla va a ser capaz de fabricar sus baterías de litio a menos de la mitad del precio, por debajo de los 100 $/kWh, lo que en la práctica significa poner en la calle sus turismos eléctricos al precio de los de los de combustión. Sería, según Musk, el inicio del fin de este tipo de motores, que verían sus precios igualados a los eléctricos. La junta de accionistas de Tesla celebrada ayer suponía un cara o cruz para el máximo dirigente de la firma, Elon Musk, cuestionado desde hace tiempo, pero este cambio da confianza y suben sus acciones.
La empresa XNRGI ha patentado una nueva tecnología para la producción de baterías de litio capaz de albergar 36 millones de microbaterías en un panal de 20 por 20 micras de silicio, que posteriormente se recubre con el litio y los otros materiales del cátodo.
En paralelo al desarrollo de la industria del coche eléctrico, la investigación en el campo de las baterías cada vez gana un mayor peso para las empresas, que buscan nuevas químicas que les permitan fabricar celdas más capaces, más resistentes y más baratas.