Un grupo de investigadores ha descubierto que el cerebro de un adicto a la heroína alberga una gran cantidad de neuronas que producen hipocretina, una molécula ligada al despertar y la vigilia que suele ser escasa en personas con narcolepsia. Los investigadores demostraron que, al suministrar morfina --un opioide similar a la heroína-- a un grupo de ratones con narcolepsia, el síntoma de cataplejía (pérdida del tono muscular) se revertía, lo que sugiere que la alteración de los niveles de hipocretina podría servir como estrategia terapéutica