Todo el mundo habla de que faltan chips y mira a China. Pekín ha demostrado una fortaleza extraordinaria en la fabricación de semiconductores, comenta Pablo Foncillas. Detrás hay cifras mareantes, como una inversión de 50.000 millones en 20 años o la producción de 30.800 millones de chips solo en junio. Pero "esta producción récord no es suficiente para satisfacer la demanda", alerta el investigador.
A principios de año la empresa World Brands, que hace robots y helicópteros para niños, vio que había escasez de los microchips que utiliza para fabricar sus juguetes y, en previsión, hizo acopio para año y medio. La falta de materias primas para fabricar casi todo, desde juguetes de plástico hasta contenedores marítimos o coches, afecta también al sector juguetero, que está sufriendo un incremento en los costes de entre el 20% y el 40%. Estas Navidades habrá juguetes, sí, pero algo más caros, según explica a EL MUNDO el portavoz de la Asociaci
Si alguna vez viste “El precio del mañana” (In time en inglés) recordaras la forma tan peculiar con la cual se pagaba en la película, aunque en la trama la moneda era el tiempo de las personas, lo importante es que realizaban los pagos directamente con su mano, sin necesidad de dinero en efectivo, tarjetas…
La próxima vez que te lleves a la boca un pedazo de queso Parmesano del bueno, es posible que acabes masticando un microchip del tamaño de un grano de arena. No te preocupes, es comestible. La razón del mismo es la lucha que tienen los fabricantes de Parmigiano-Reggiano para combatir a los falsificadores.
Ordenadores, coches, teléfonos móviles, tostadoras: innumerables objetos cotidianos contienen microchips. Son diminutos, discretos y, en realidad, bastante baratos, y sin embargo están en el centro de un tira y afloja político e industrial. Y son la piedra angular en el contexto de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. El documental explica todos los aspectos del conflicto. (56 Min. Disponible en Arte hasta 26/7/2024)
DeepSeek ha irrumpido en el mundo de la IA como un terremoto y Silicon Valley no se ha recuperado del impacto. En menos de un mes, este laboratorio chino ha puesto patas arriba el tablero de la IA con un modelo que compite con ChatGPT… con una inversión de apenas 5 millones de dólares. El 20 de enero, mientras Trump y Sam Altman anunciaban Stargate, la mayor inversión de la historia en IA (500 mil millones de dólares), China lanzaba su contraataque con un mensaje claro: “Nuestro modelo es tan bueno como ChatGPT o1… y es completamente gratis".