O cómo un microbiólogo/a puede contribuir a mejorar el planeta. Cada vez somos más gente y más torpes en administrar el único planeta en el que, de momento, podemos vivir: pérdida de biodiversidad, cambio climático (a pesar de lo que diga Donald, me refiero a Trump, no al pato, por supuesto), desertificación, escasez de agua potable, hambrunas, pobreza, refugiados, guerras y conflictos, tráficos de personas, problemas de acceso a la salud, … Si seguimos a este ritmo, esto es un caos.
Son seres microscópicos que están por todos lados, recubren nuestro cuerpo, nuestro pelo, nuestra boca, pero también todos los objetos que nos rodean. Si pudiésemos ver la cantidad de microbios que campan a sus anchas por la pantalla de nuestro teléfono móvil, probablemente lo soltaríamos de golpe. No los vemos, pero están ahí
Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) participan en el proyecto SynBio4Flav, que desarrolla una tecnología de producción de flavonoides y otras sustancias naturales de gran complejidad utilizando comunidades microbianas como biofactorías.
Organismos microscópicos desconocidos hasta hoy colorean el hielo e incluso hacen que se derrita más rápido. Los glaciares del Ártico no están tan desprovistos de vida como podría parecer a primera vista: en realidad, están prácticamente repletos de formas de vida microscópicas. Muchos de estos organismos permanecen inactivos en invierno y se despiertan de su sueño helado solo con el deshielo del verano: según un nuevo estudio, un pequeño charco de agua de deshielo en un glaciar puede contener fácilmente 4.000 especies microbianas diferentes.
Una nueva investigación revela cómo los microbios marinos usan una membrana adicional que alguna vez tuvo funciones digestivas para aumentar su rendimiento de la fotosíntesis. Los microbios acuáticos unicelulares similares a plantas generan más del 50 % del oxígeno de la atmósfera y absorben casi la mitad del dióxido de carbono, convirtiéndolo en glucosa, grasas, proteínas y otras moléculas orgánicas que nutren la red alimentaria de los océanos.