Un vigilante de seguridad de Rodalies, herido grave al ser atacado con un machete por unos ladrones que pretendían robarle la mochila. Aunque en un primer momento parecía que se le debería acabar amputando la mano, se le ha podido reconstruir saturándole cinco tendones y una arteria y no la va a perder, aunque se prevé que, como mínimo, tenga que pasar una semana ingresado.
Un agente de la Policía Local de Piera (Barcelona) permanece hospitalizado en estado crítico a causa de una brutal agresión por parte de dos okupas que lo atacaron en su bar a plena luz del día para hacerse con el control del local, que está situado en L'Hospitalet de Llobregat.