Motores sobrealimentados con potencias absurdas, sistemas de tracción total, carrocerías sobredimensionadas y fabricadas con materiales como el Kevlar o la fibra de carbono… El Grupo B fue mucho más que la categoría más loca que ha existido en el mundo de los rallies, fue un foco de inspiración para desarrollar nuevos sistemas, un foco de experimentación de diversas soluciones y, por supuesto, un foco de inspiración y pasión para los aficionados.
Icónico e inaccesible para el común de los mortales, el Lancia Stratos se convirtió además en una máquina invencible en el mundial de rallies. Inspiración para muchos fanáticos del motor a lo largo de la historia, el genio suizo Franco Sbarro contribuyó con su homenaje a este icono a petición expresa del director de diseño de Lancia, el Lancia-Sbarro Ionos de 1997 ¿Quieres conocer su historia?