Mein Kampf, o el libro rojo, o el manifiesto comunista
Queridos todos, estimados Quiero dejar claro que escribo esto pensando en un poeta amigo mío, que sé que se estará revolviendo en su lecho al leer el título de este artículo. Puedo imaginarlo escudado tras su vetusto MacBook Pro de 15", pensando: ¿por dónde va a salir hoy Macarty si no suele citar mucho más que mis versos? Amigo mío, déjame que mire en el alma de la gente que nos rodea. Sé que no he obrado en consecuencia al dejar el Kool Aid para los demás y nada para mí, y me ahoga la amargura de ver cuerpos a mi alrededor, caídos por una causa que ni yo estoy seguro de seguir hasta…