El presidente de la Comisión de la UE ha culpado repetidamente de su comportamiento excéntrico y de su andar inestable a la ciática y ha dicho hoy: "Muchas veces he dicho que no tengo problemas con el alcohol". ¡NO soy un borracho! El presidente de la Comisión de la UE, Jean Claude Juncker, niega con rabia los rumores de que tiene un problema con las bebidas, en su lugar culpa a la ciática y los calambres por sus caídas en el escenario y los problemas para caminar en línea recta.
El que fuera uno de los adalides de la austeridad entona el mea culpa en su despedida y se presenta como el bueno de la historia: asegura que varios países de la Unión Europea intentaron evitar que la Comisión Europea interviniese en la resolución de la crisis griega.
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, avisó este martes a la Eurocámara de que la Unión Europea (UE) solo saldrá adelante si actúa de forma unida y instó a luchar contra "los nacionalismos estúpidos y estrechos de miras" en el continente.