Un grupo de investigadores diseñó una tecnología flexible capaz de registrar impulsos neuronales en organismos animales en formación sin alterar funciones biológicas. Qué usos en neurociencia y medicina podrían surgir a partir de este hallazgo, según la revista IEEE Spectrum. Desde hace décadas, la neurociencia enfrentó un desafío persistente: observar cómo se forma el cerebro sin intervenir en su delicado proceso de desarrollo.