Hola, amigüitos. Me habéis visto desbarrar contra las prácticas de la consultoría hispañistaní, habéis leído cómo he destripado el modelo de la consultoría, y también he puesto en su sitio a los Eloi (PADEFOS). Veréis, el sistema ha copiado lo peor de cada parte del mundo. Del pretendido up-or-out de los americanos, ha olvidado blindar a los "game changers" (a las personas clave) que no estén en gerencia, por supuesto. Instalada en el nepotismo, en la red clientelar, en la plétora de relaciones de gente sin pegar ni golpe, el empresaurio hispañistaní dilapida los beneficios…
Así son ellos, crédulos por naturaleza. Tan pronto se suben al carro del creacionismo como afirman que el Sol gira alrededor de la Tierra o votan a Donald Trump (que es quizá lo más incomprensible de todo). Las numerosas encuestas que atestiguan lo insólito de las creencias de los estadounidenses nos siguen dejando con la boca abierta, aunque ya sepamos que los yanquis están hechos de otra pasta (más maleable). Estas son algunas de las estrambóticas afirmaciones que podrían salir de la boca de un americano:
Iría siendo hora ya de meternos de una vez en ese gran cerebro nuestro que los neandertales no eran esos cavernícolas gorileros encorvados y con el garrote sobre el hombro. Aunque los expertos aún se resisten a cerrar el debate sobre si ejercían el pensamiento simbólico y tenían lo que llamamos cultura o arte, eran humanos sofisticados; no tanto como nosotros actualmente, pero probablemente sí tanto como los humanos modernos de su misma época, o incluso más en ciertos aspectos. Neandertales y sapiens no eran tan diferentes por entonces.
La propietaria de un galgo lo suelta en el campo. Cuando el perro levanta y persigue a una liebre, esta asegura que el perro y la rabona están jugando. El vídeo recoge cómo se horroriza cuando el galgo, siguiendo su instinto, da caza a su presa.
Es difícil discrepar con esa vieja sentencia que justifica la libertad de prensa: «la gente de Estados Unidos tiene derecho a saber». Casi parece una crueldad tener la ingenuidad de preguntar «¿Derecho a saber qué? ¿Ciencias? ¿Matemáticas? ¿Economía? ¿Lenguas extranjeras?». Nada de lo mencionado, por supuesto. De hecho, uno bien podría suponer que el sentir popular es que los estadounidenses están mucho mejor sin esas menudencias.
Tengo la maldita costumbre de comprarme varios periódicos todos los días. Y hoy me ha sorprendido mi amigo el kiosquero, con este comentario: "Nos quieren meter los distribuidores de El País no se cuántos CDS de una nueva colección de los Rolling Stones, que están más vistos que el 'Hola'. Estos de El País no dan ni una. No se dan cuenta de que los oyen en Spotify y nadie se compra un CD. Pero, ¿en que estarán pensando?".
En un mundo tan complejo como el actual aquellos que no entienden de Ciencias en general y de Matemáticas en particular serían algo similar a esos iletrados de la Edad Media que, no sabiendo leer ni escribir, acababan siendo presa fácil de timadores y manipuladores varios.
El portavoz del partido ultraderechista denunció, en presencia de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que "a un español que reciba 15.876 euros, el Salario Mínimo Interprofesional, Hacienda y el Estado se llevan 8.400 euros, un 54% del salario de aquellos españoles que menos cobran". Figaredo no se quedó contento con eso y amplió sus acusaciones contra el Gobierno: "Las rentas más bajas han sufrido un incremento fiscal desde que ustedes llegaron al Gobierno y España por su culpa es cada día más pobre", afirmó....
Un estudio de la Real Sociedad Matemática Española presentado esta semana concluye que el dominio de las matemáticas entre la población es nulo (¿igual a cero?) o casi nulo (¿cero coma algo?). El desconocimiento de la materia, además, se ha multiplicado exponencialmente, es decir, elevándose a una potencia agigantada con respecto a valores anteriores, o algo así.
Hay un culto a la ignorancia en Estados Unidos, y siempre lo ha habido. La cepa del anti-intelectualismo ha sido un hilo constante que serpentea por nuestra vida política y cultural, alimentado por la falsa noción de que la democracia significa que «mi ignorancia es tan válida como tu conocimiento». George Wallace, en sus discursos, tenía como uno de sus principales objetivos al «profesor cabeza de chorlito»,1 y con qué clamores de aprobación esa frase despectiva era siempre bien recibida por su auditorio «cabeza de chorlito»...
EL RUIDO El protagonista de nuestra sociedad La rueda más estropeada del carro es la que hace más ruido. Esopo Queridos lectores: El ruido, según Wikipedia, «es la sensación auditiva inarticulada, generalmente desagradable. En el medio ambiente, se define como todo lo molesto para el oído o, más exactamente, como todo sonido no deseado. […] Cuando se utiliza la expresión ruido como sinónimo de contaminación acústica, se está haciendo referencia a un ruido (sonido), con una intensidad alta (o una suma de intensidades), que puede resultar incluso perjudicial para la salud humana».…
El Tribunal Superior de Justicia admite el recurso interpuesto por el hombre, de 33 años, que fue condenado a cuatro años y medio de cárcel en primera instancia por la Audiencia Provincial de Ciudad Real por haber mantenido una relación sexual con una adolescente de 15 años Tras la sentencia de abril de este año, el condenado pidió una revisión de los hechos, al considerar que no se había tenido en cuenta que la menor y los familiares nunca dijeron la edad a su pareja y que ella le había dicho que tenía 16 años. De hecho, cuando se denunciaron los hechos llevaban ya siendo pareja dos años, y…
Sergio, Un Tío Blanco Hetero, comenta el video de RescueYou en el que acude a hacer preguntas a una manifestación pro-palestina que se hizo en Madrid a las horas de conocerse el ataque terrorista de Hamás contra Israel en el que centenares de jóvenes que participaban en un festival de música fueron masacrados.
El teléfono ultra anda escacharrado. Si el recién juramentado presidente de EEUU confundía, en pleno éxtasis por su toma de posesión, a España con un miembro de los BRICS, la presidenta de la Comunidad de Madrid –lejos de sacar al magnate de su error– ha decidido profundizar en el bochorno por cuenta propia y elevar su prodigiosa ignorancia a disciplina artística.