Se llama Li-Meng Yan es una reputada viróloga de Hong Kong que el pasado 28 de abril decidió huir de su país rumbo a Estados Unidos. L o hizo sola, pues su marido no siguió sus pasos. ¿El motivo? Lo que ella sabía del coronavirus y el que las autoridades chinas conocían los riesgos que entrañaba el patógeno antes de que estallara la pandemia en diciembre.