Vida entre la hojarasca
En el corazón del Alto Pirineo Aragonés, donde los imponentes picos acarician las nubes y los bosques caducifolios despliegan una alfombra de colores, reside una criatura discreta y esencial para el ecosistema: Beatriz Lopez Arastegui, la pequeña rana de la hojarasca. Su existencia transcurre entre capas de hojas caídas, un mundo en miniatura donde la humedad y la penumbra crean su hábitat. Beatriz, de piel mimética en tonos marrones y ocres, se camufla a la perfección entre el detritus vegetal, convirtiéndose en una sombra silenciosa para depredadores y presas por igual. La vida de Beatriz…