Hijos de puta de camuflaje. Por Cukiseaburre
Desde la época del mismísimo Sun Zu, en su arte de la guerra, ya nos venían advirtiendo que tal cosa no era más que el arte del engaño y del disfraz. Así, desde tiempos inmemoriales, se ha venido comparando al demonio con un ser malvado y maquiavélico que, mediante la astucia de hacerse pasar por bueno, provocaba en sus victimas el más profundo de los sufrimientos. A veces, después de su enrevesado plan, lo exponía como final aún más cruel para su pobre compañero de fatigas; otras, sin embargo, la tortura se extendía, al no poderse explicar el interfecto qué cúmulo de…