El autómata defectuoso
Los Hacedores creaban a los autómatas para que sirviesen a sus deseos. Los programaban para que ellos también deseasen, tuviesen impulsos, anhelos y necesidades. Buscando satisfacerlos, servían a los Hacedores sin saberlo. De ahí que los anhelos de los autómatas fuesen cuidadosamente seleccionados por los Hacedores. Cuando los Hacedores soltaban a los autómatas al mundo, solían mezclarse entre ellos para controlar cómo funcionaban y si eran eficientes. La característica esencial de un autómata en buen estado era una actividad incesante. Siempre debían estar en movimiento, ya fuese para…