Antoine Delatour fue el filtrador que desveló uno de los mayores escándalos de evasión fiscal de todos los tiempos. Los conocidos como Luxleaks fueron una tormenta mediática que puso en jaque a la arquitectura fiscal de Europa, a Luxemburgo y a más de 300 empresas.
Con 37 años de retraso, Europa descubre que aquí se hacen trampas fiscales. Frente a la reclamación europea contra Apple, los estadounidenses preparan represalias contra Deutsche Bank y Volkswagen. Los alemanes aspiran a presentarse como víctimas y ocultar sus trampas. Las dos palabras que más se esperaban en Alemania han sido pronunciadas en el 'Bundestag': “Extorsión” y “guerra comercial”. Cualquier maniobra será legítima para salvar a las perlas nacionales, Volskwagen y Deutsche Bank, incluidas las trampas.