Creemos lo que queremos creer y nos tragamos cualquier cosa
Si hay algo con lo que no dejo de sorprenderme es con el lameculismo, y el lacayismo del que hace gala el ser humano cuando se encuentra en una estructura vertical. Hay gente que no se atreve a decir las verdades por aquello del "qué dirán", otros porque ya les va bien que les impongan una verdad (así piensan menos) como los católicos, y hay otros cuyo servilismo va más allá de la necedad. A estos últimos, me dirijo, incluyendo dado que son víctimas potenciales de las leyendas urbanas del palo "hay nazis en la Antártida", la del tio que se ligó a una jamona y amaneció sin…