La historia de Tenerife y la identidad canaria sumaron un nuevo capítulo con el fortuito hallazgo de un posible yacimiento guanche. Su localización se produjo durante una exploración no oficial realizada por un grupo de vecinos interesados en el patrimonio. Curiosamente, el hecho estuvo manchado por una polémica que abrió discusiones sobre la gestión de bienes arqueológicos.